Os queremos compartir un proyecto muy bonito y con nombre propio que nos llega de la mano de una TCP, aquí tenéis sus propias palabras:
Me llamo Rosa y soy la creadora de un proyecto donde la cultura y la solidaridad se dan la mano.
Todo empieza hace 9 años, cuando tras nacer mi hijo pequeño con una una enfermedad poco frecuente, el síndrome de Williams, me pongo en contacto con la asociación síndrome Williams de España y me reciben en un local muy humilde en Moratalaz. Dos mamás dejaron de hacer sus cosas para abrazarme y ayudarme, no sólo burocráticamente, sino emocionalmente.
Al fin, tras mucho ir de un lado a otro, me encuentro con el único lugar donde me siento con la total libertad de abrirme en canal sabiendo que cada sentimiento, cada pensamiento, es entendido perfectamente. Fue para mí tan importante ese encuentro, con mi bebé de apenas dos meses en los brazos, que prometí ayudar y aportar mi granito de arena, como ellas me habían ayudado a mí. Así que me uní a ellas y empecé a formar parte de la Junta Directiva.
Una vez dentro, empiezo a ser consciente que la búsqueda de financiación económica es fundamental. Mi hermana exponía cuadros en el centro cultural Gloria Fuertes y consiguió que el Director del centro me cediera un espacio en un mercadillo artesano que se celebraba allí una vez al mes. Me pareció una oportunidad excelente de difusión pero debía cuidar al máximo qué exponer para que fuera algo atractivo al paso del tiempo. Las pulseras ya estaban muy vistas… debía ser algo más atractivo.
Un día limpiando la librería de mi casa, surgió la idea de empaquetar todos aquellos libros, que me habían acompañado en todos mis destinos. Siempre he sido una gran lectora y mis libros eran mi tesoro y ahora me acompañarian a crear un medio de difusión brutal del síndrome de mi hijo. No quería venderlos. Eso sería demasiado fácil. Buscaba un compromiso solidario. POR CADA 2€ DE DONATIVO A LA ASOCIACION, LLÉVATE UN LIBRO.
Y allí aparecí yo: sola, con mi mesa, mis cajas, mi cartel, mi camiseta  reivindicativa y un puñado de revistas de la asociación.
De aquel mercadillo, surgieron otros dos más. Acudía a ellos a pesar del frío, la lluvia, los calores y poco a poco me fui dando cuenta que las personas acudían a mi puesto con más asiduidad y fui creando “una cartera de clientes”. Ya no venían sólo a husmear a ver que libro querían, sino que se convirtió en una maravillosa cadena donde se interesaban sobre qué era el síndrome de Williams, donde reíamos y llorábamos, donde la gente se sorprendía de lo que hacía yo sola y empezó a ofrecerse voluntaria para ayudarme, donde me traían ejemplares nuevos; el boca a boca fue muy importante y mi pequeño proyecto se hizo cada vez más grande.
Un día, todo se desvaneció y cayó como un castillo de naipes. Yo estaba de excedencia maternal y el despido de mi marido en su trabajo me obligó a incorporarme de inmediato. En este aspecto, la ayuda incondicional de IBERIA fue absoluta. Necesitaba trabajar, llevar a mi hijo a sus tres terapias diarias, a sus innumerables citas médicas y seguir con mi proyecto, donde no sólo había conseguido una fuente de recursos económicos extra para la asociación, sino que era un medio de difusión, las donaciones de libros se habían disparado y había creado un pequeño equipo de voluntarias, que en la actualidad, tras 9 años siguen a mi lado incondicionalmente colaborando en todo tipo de eventos que se realizan como conciertos, carreras… Así que me ofrecieron volar los fines de semana, de viernes a lunes y me agarre a esa opción, ya que era la única manera de conciliar mi vida familiar con la laboral.
Era el momento de reinventarme. Los libros no paraban de llegar y debía buscar una vía alternativa de salida. Sin tener ni idea de cómo funcionaban las redes sociales, en verdad me resistía un poco a usarlas, abrí una página en Facebook para exponer los libros que me iban llegando. Así es como nace LA LIBRERIA DE LA CUEVA DEL RATON.
La librería de la cueva del ratón en la actualidad cuenta con dos vías de exposición de libros:
– La página de Facebook, que en la actualidad cuenta con 3422 lectores solidarios y va creciendo
– Y u grupo de Whatsapp, que hoy en día cuenta con aproximadamente 170 lectores.
De este chat sale el 90% de las donaciones literarias a la asociación. No es un grupo de conversaciones sino sólo de peticiones. Es tan dinámico que cuando piden un libro no es necesario que me escriban el título entero, con que me pongan una palabra significativa es suficiente. Los libros literalmente vuelan.
Tanto en un medio como en el otro, las fotografías de los libros son las mismas y se van adjudicando  por estricto orden de petición. Pueden recogerlos en la asociación, en centros terapéuticos de mi hijo, o quedamos en algún sitio y los entrego en mano o los envío por mensajería… Buscamos la manera. El donativo de los 2€ por unidad se puede hacer a través de mí, si los entrego en mano; por PayPal  o haciendo un ingreso a una cuenta de la asociación. Si el lector desea un recibo de donación sólo tiene ke pedirlo , y podrá desgravarselo en su declaración.
Desde aquel primer día de mercadillo LA LIBRERIA DE LA CUEVA DEL RATON no ha parado de crecer.
Hago envíos a Japón y a Francia. Preparo libros para regalar a invitados en bodas, comuniones y bautizos, regalos de empresa, para ferias, cumpleaños… En vez de regalar otro detalle han decidido regalar un libro solidario. Por 50cts/u más, los envuelvo, de una manera muy especial y adjunto una carta que escribí para que todo el mundo sepa el por qué del libro. Mi compromiso en los eventos es que el libro estará impecable, sin ninguna dedicatoria, sin ningún nombre.
Mi lema: “Tu cultura, nuestra ayuda”.
Sigo trabajando sola, desde mi casa, enamorada de mi proyecto, muerta de miedo de cómo absorbe mi poco tiempo libre y no querer dejar esto por falta de medios ya que soy yo la que recoge los libros, los fotografía, los organiza, los clasifica en un Excel, prepara los eventos, los envuelve, los envía, quedo para darlos en mano… Pero me quedo con lo que he creado: una red de difusión, una entrada de donativos, un grupo de voluntarias maravillosas que nos hacemos llamar LAS CABRAS y una cosa muy importante de la que no me puedo olvidar…he creado una manera maravillosa de dar sentido a lo que me ha tocado vivir. Todo ese sentimiento no podía caer en saco roto. Toda esa fuerza debía emplearla para gritarle al mundo  “NO MIRES HACIA OTRO LADO, MAÑANA PUEDES SER TU”.
En estos 9 años me han donado más de 200.000 libros y los he ido clasificando en tres grupos
– Los que me sirven para exponer.
– Los que sé a ciencia cierta por la experiencia que no van a tener aceptación y se los vendo a un librero de Madrid, que vende libros de segunda mano.
– Los que vienen rotos, pintados, dañados, que no sirven.
Los del último grupo, al principio, los cargaba en el coche. Llevaba unos 500kg de papel al punto de compra de papel, me ponía a la cola de los camioneros y lo vendía al peso, hasta que un día rompí los amortiguadores de mi coche y sintiéndolo mucho descarté aquella parte. Hoy en día, ese papel se lo dono a una familia con pocos recursos económicos para que ellos hagan esa gestión. Cada hoja de papel cumple su misión.
Mi garaje ya no es un garaje, sino un almacén; y Marcos, mi pequeño ha venido a este mundo para enseñarnos una gran lección de vida y de Amor.”
Si queréis más información sobre Rosa y su proyecto, y la asociación a la que se donan las ganancias podéis encontrarla asquí:
Facebook la librería de la cueva del ratón.
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